Fui invitado a cenar el pasado 31 de diciembre en el restaurán ALMAR, en la curva de Punta Gorda, Montevideo. Desde el comienzo la cosa vino mal aspectada. No había una persona para dirigir el estacionamiento y cuidar los coches. Estacionar era complicado, pues los clientes teníamos solamente la rambla para ello. Y sin ninguna indicación de dónde hacerlo. Nos sentamos a la mesa asignada, de unos 80 x 80 cms. Para tres personas parecía demasiado apretado. Pero en el afán de hacer más caja el comercio había aprovechado el espacio al máximo. Quizás hubiera unas 120 personas y donde estábamos ubicados el piso (de tablas) se movía al paso de las personas. Esperamos unos 30 minutos hasta que la espera se hizo insoportable. Hubo que levantarse para reclamar la atención de la mesa, porque el personal, en un día de alta demanda, no superaba las 4 mozas. Hay que agregar dos (solamente dos) detrás de la barra de servicio. Pedimos agua que vino en jarras a temperatura ambiente (unos 28 grados, sin un buen aire acondicionado funcionando). Se sentía un calor agobiante. Pedimos unos tragos, que vinieron después de servir unos abrebocas. El timing fue espantoso. Una noche de festejo se transformaba en una noche de reclamos. Nunca nos preguntaron si requeríamos alguna atención y si estábamos a gusto. Hubo que perseguir al personal para que nos atendiera. El plato principal (salmón a la plancha) estaba seco, realmente pasado de cocción y el acompañamiento, que según el menú era “puré de zapallo” no lo era, simplemente era zapallo hervido pisado, sin sabor, servido en un plato aparte, lo cual hacía que la mesa quedara demasiado chica para platos, copas, jarras de agua, una lámpara que no funcionaba. El postre, otro problema: el omelette surprise lleva el merengue italiano quemado al ron y el helado “helado”. En este caso no estaba quemado el merengue y el helado llegó casi derretido. De fruta, nada. Un café servido al final se sirvió frío y recalentado (amargo de quemado). Y todo esto había costado 170 dólares per cápita más la cuenta por las bebidas adicionadas. Nunca más a “Almar”.
Cosme
01/01/2026